Es una duda muy razonable, y prefiero que la tengas clara antes de reservar, no después: una intolerancia alimentaria y el Estudio de Biorresonancia Alimentaria no son lo mismo, ni buscan responder la misma pregunta.
Qué es una intolerancia alimentaria
Es una reacción física del organismo ante un alimento concreto —por ejemplo, la dificultad para digerir la lactosa—, con un mecanismo biológico identificable. Se diagnostica mediante pruebas médicas (analíticas, pruebas de aliento, etc.), la realiza un profesional sanitario, y su tratamiento pasa por evitar o ajustar ese alimento bajo indicación médica.
Qué es el Estudio de Biorresonancia Alimentaria
Es una sesión de biorresonancia: una lectura energética. Parte de una pregunta distinta a la de la intolerancia, y por eso no busca lo mismo: ¿es el alimento en sí mismo la causa de la molestia, o es el organismo, ya en desequilibrio, el que reacciona a él como consecuencia? Con esa pregunta de fondo, comprobamos la respuesta de tu cuerpo frente a un panel de unos 120 alimentos habituales.
En qué se diferencian realmente
La intolerancia parte de una dirección ya confirmada: se sabe que ese alimento concreto provoca esa reacción, por un mecanismo bioquímico identificado y probado con pruebas objetivas. El estudio de biorresonancia no da esa dirección por hecha — su punto de partida es precisamente no asumirla, y explorar si lo que ves en un alimento es la causa de lo que sientes o más bien el reflejo de un desequilibrio que ya estaba ahí. Son dos preguntas distintas: una busca confirmar un mecanismo biológico ya conocido; la otra, abrir esa pregunta de causa o consecuencia que todavía no tiene respuesta.
¿Cuándo tiene sentido cada uno?
Si sospechas que un alimento concreto te sienta mal de forma repetida y clara —molestias digestivas, hinchazón, reacciones tras comerlo—, lo primero es consultarlo con tu médico: es quien puede confirmar o descartar una intolerancia real. El Estudio de Biorresonancia Alimentaria tiene sentido como acompañamiento complementario, para quien quiere explorar su interacción general con la alimentación más allá de un diagnóstico concreto, o junto a lo que ya te haya indicado tu médico.
¿Y tu caso?
Si no tienes claro cuál de los dos caminos encaja con lo que te pasa, cuéntamelo y lo pensamos juntos, o reserva tu Estudio de Biorresonancia Alimentaria desde la web.
Importante: este estudio es una práctica complementaria y de bienestar. No diagnostica intolerancias ni alergias, ni sustituye ninguna prueba médica. Si sospechas una intolerancia, consúltalo primero con tu médico.
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